Sitio provisional • homenaje y futuro

Esto no ha hecho más que empezar…

Estamos reuniendo ideas, personas y energía para organizar homenajes a Atusa y dar forma a iniciativas que puedan ayudar a muchísima gente. Esta página nace como punto de encuentro.

Actos de homenaje Iremos compartiendo fechas y propuestas.
Fundación Atusa Lak Un proyecto con vocación de ayuda real.
Lista de correo Para avisarte antes que a nadie.

Lo que estamos preparando

Realmente no sabría decir ahora mismo qué es lo que estamos preparando, pero es mucho, es grande, es eterno y es maravilloso. Con muchísima ilusión y con la colaboración de tantos seres queridos de Atusa. Esto no ha hecho más que empezar…

01

Un lugar para el homenaje

Queda tanto por hacer aún, inspirado todo en Atusa.

02

Una llamada a participar

Puedes suscribirte en la lista de correo, con tu dirección de email, y también puedes enviar ideas, que serán bienvenidas.

03

Un cierre con emoción

Queremos compartir contigo este reconfortante poema de Henry Scott Holland.

La muerte no es nada

Este poema de Henry Scott Holland forma parte del espíritu tranquilizador que nos llena de energía desde la habitación de al lado, esbozando una sonrisa.

Versión en español

La muerte no es nada. Simplemente me he ido a la habitación de al lado. Yo soy yo, tú eres tú. Y lo que hemos sido el uno para el otro, eso, seguiremos siendo. Llámame por el nombre que siempre me has llamado; háblame como lo has hecho siempre. No emplees un tono diferente. No adoptes un aire solemne o triste. Sigue riéndote de lo que nos hacía reír juntos. Juega, sonríe, piensa en mí, reza por mí. Deja que mi nombre sea pronunciado en casa como lo fue siempre, sin énfasis de ninguna clase, sin un rastro sombrío. Todo está bien.

Original en inglés

Death is nothing at all. I have only slipped away to the next room. I am I and you are you. Whatever we were to each other, that, we still are. Call me by my old familiar name. Speak to me in the easy way which you always used. Put no difference into your tone. Wear no forced air of solemnity or sorrow. Laugh as we always laughed at the little jokes we enjoyed together. Play, smile, think of me. Pray for me. Let my name be ever the household word that it always was. All is well.